El turismo rural en Asturias encara la próxima Semana Santa con previsiones moderadamente optimistas, en un contexto marcado por la subida del precio de los carburantes, que podría influir en las decisiones de viaje de los visitantes nacionales.
Según estimaciones del sector, la ocupación en alojamientos rurales del Principado se situará entre el 60% y el 70%, con picos más elevados en destinos consolidados del oriente y cifras algo más contenidas en zonas del occidente. Aunque los datos reflejan una demanda sólida, los profesionales apuntan a una campaña “más prudente de lo habitual”, con un aumento de las reservas de última hora y cierta volatilidad en las cancelaciones.
Uno de los factores que está condicionando el comportamiento del turista es el incremento del coste del combustible en las últimas semanas. Asturias, tradicionalmente dependiente del visitante nacional que se desplaza en vehículo privado, podría notar especialmente este encarecimiento. “El coche sigue siendo el principal medio para acceder a muchas casas rurales, y cualquier subida del carburante impacta directamente en la decisión final del cliente”, señalan fuentes del sector.
Este contexto está favoreciendo estancias más cortas y una mayor búsqueda de ofertas o alojamientos con precios ajustados. También se observa una ligera tendencia hacia destinos más cercanos al lugar de origen del viajero, en detrimento de desplazamientos largos.
A pesar de ello, el turismo rural asturiano mantiene su atractivo gracias a su combinación de naturaleza, tranquilidad y gastronomía, elementos especialmente valorados en periodos vacacionales como la Semana Santa. Además, el buen comportamiento registrado en los primeros meses del año, con un notable incremento de las pernoctaciones, permite afrontar la campaña con cierto margen de confianza.
Desde el sector se insiste en la importancia de factores externos como la meteorología y la evolución de los precios energéticos en los próximos días, que serán determinantes para confirmar si las previsiones iniciales se consolidan o sufren ajustes de última hora.
En cualquier caso, Asturias se mantiene como uno de los destinos de referencia en España para el turismo rural, en una campaña que volverá a poner a prueba la resiliencia de un sector clave para la economía de las zonas rurales.